Vive bien en casa

Vive bien en casa

Acaba de pasar unos días mimada, observada y ayudada en la maternidad después del nacimiento del bebé, pero ahora es el momento de irse a casa. ¿Cómo gestionar este cambio de ritmo?

Se considerado

  • Quieres ir a casa, encontrar a tu compañero y posiblemente a tus mayores, pero es más fuerte que tú, te angustias. Para comprender mejor este retorno, es importante prepararlo con anticipación. Compre pañales, toallitas, toallas sanitarias, todo lo que necesitará, para evitar correr a la tienda en el último minuto.

Organizar

  • Una vez que llegue, descanse, es lo más importante. ¡Pero también lo más difícil! Entre las visitas nocturnas y vespertinas del bebé hambriento, no tiene un segundo para usted. No entre en pánico, solo limite las visitas para no tener demasiadas personas con demasiada frecuencia.
  • Si no puede, pídale a papá que le explique a su familia y amigos que necesita descansar. Duerme al mismo tiempo que un bebé, toma una siesta por la tarde y ve a la cama temprano, te permitirá estar fresco y disponible cuando el pequeño monstruo tenga hambre.

La melancolía de los primeros días

  • En los primeros días, si tu papá trabaja, pídele a tu madre, a tu hermana o a un amigo que te ayuden. Sin embargo, debe aceptar hacerlo de acuerdo con sus deseos y sus principios, incluso si no está completamente de acuerdo. No te preocupes si te sientes un poco deprimido, es perfectamente normal. Esto se llama baby blues, se debe a la disminución repentina de sus niveles hormonales y dura solo unos pocos días.

Compras y limpieza a un lado

  • Llene los armarios y el congelador, volverá a la estufa en algún momento, cuando lo volverán a poner. Envía a la persona que te ayuda al supermercado o haz que te la entreguen. Hoy con Internet, ¡incluso puede hacer sus compras desde su sofá y recibirlo en el momento que desee! Lo mismo para el hogar, renunciar a unos días, no es muy grave. Si el vacío no ha desaparecido durante una semana, puede esperar uno más.

El papel de papa

  • Su compañero a veces puede sentirse excluido de esta relación entre usted y el bebé, especialmente si está amamantando. Asegúrese de que se sienta involucrado, dejándolo bañarse o preocuparse, por ejemplo. Estará encantado de cuidarlo si no ha podido hacerlo durante el día y también le permitirá tener algo de tiempo para usted.

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